
El 29 de noviembre desde el año 2006, se conmemora una efeméride muy significativa en materia de derechos humanos ese día fue declarado el Día Internacional de las Defensoras de los Derechos Humanos, rindiendo homenaje a miles de mujeres en todo el mundo que se dedican a la defensa y promoción de los Derechos Humanos contemplados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Mujeres como María Del Mar Arana suman esfuerzos en la lucha contra todas las formas de discriminación y desigualdad en un país tan convulsionado como Colombia. Es por ellas que se les reconoce su valiosa contribución en la consolidación de sociedades más justas e igualitarias.
María Del Mar Arana tuvo que salir de su ciudad natal, BUGA, dejar todo lo que ella y su esposo habían construido por temor a ser asesinados. En Colombia, durante 2023, se verificaron 105 homicidios de personas, de los cuales 14 eran mujeres, además de 763 casos de amenazas.
Desde la ONU Mujeres, con la iniciativa Pro-Defensoras, se trabaja desde 2019 con el apoyo de la Embajada de Noruega y en articulación con entidades responsables para salvaguardar los liderazgos de más de 6 mil defensoras. También se registraron 181 asesinatos de líderes sociales y defensores de derechos humanos. En 2022, la organización INDEPAZ reportó el asesinato de líderes sociales, defensores de D.D.H.H. y firmantes de acuerdos de paz.
En el Valle del Cauca, específicamente, se registraron los casos de Juan Carlos Jaramillo, Wilson Antonio Patiño, Steven Loaiza y Andrés Felipe Herrera, quien fuera militante del partido de los Comunes. Es importante decir que la afirmación “el gobierno no protege a las y defensores de derechos humanos” es una preocupación generalizada en muchos países, donde se denuncia que los gobiernos no están tomando medidas suficientes para proteger a quienes defienden los Derechos Humanos.
La situación en Colombia y América Latina continúa siendo extremadamente preocupante para las defensoras de Derechos Humanos, quienes no solo enfrentan amenazas, persecución y muerte por su labor, sino que también tienen que luchar contra un sistema que las discrimina por ser mujeres.
Importante destacar que la situación de las defensoras de derechos humanos en Colombia sigue siendo crítica, y estas cifras representan solo un aspecto de violencia que enfrentan. Es triste ver cómo algunas de estas mujeres defensoras de derechos humanos han tenido que salir desplazadas del país por miedo a ser asesinadas.
La situación de María Del Mar Arana, una joven vinculada a organizaciones sociales de derechos humanos, tuvo que salir huyendo con su pequeña hija y esposo porque un grupo armado le dio 24 horas para salir de la ciudad de Buga; de lo contrario, sería asesinada. La razón: haber denunciado a un reclutador infantil que no solo reclutaba menores de edad, sino que se dedicaba a la extorsión y al microtráfico. Ella tuvo la valentía de denunciar a alias “Lizarazo”, presunto integrante del Frente Adán Izquierdo – disidencias de las FARC.
Estos hechos se inician el 22 de diciembre de 2022. Entendieron que esa amenaza era por un proyecto propuesto por esta defensora de derechos humanos junto a sus amigos: Alejandro Forero y Andrés Felipe Herrera, quien fuera militante de la Primera Línea en la ciudad de Buga y firmante de paz, perteneciente al partido de los Comunes.
Con ellos decidieron impulsar propuestas de seguridad ciudadana, como la instalación de cámaras en zonas y barrios marginados y vulnerables. El Proyecto RED ALERTA CIUDADANA, al que llamaron R.A.C., fue con el único fin de dar protección a la comunidad, con el ánimo de reducir violencia, reclutamiento de menores, microtráfico de drogas y la violencia sexual.
María Del Mar Arana se destacó trabajando en defensa de los más necesitados. Desde hace varios años, estuvo vinculada a la organización CHRIO Mission Pacífico, ONG canadiense con presencia en Valle y el departamento del Cauca. LA MISSION CHRIO tiene como objeto defender y luchar por los derechos fundamentales como la vida, la dignidad, la libertad, la seguridad y la igualdad de género. También está dedicada a brindar apoyo a víctimas del conflicto armado en zonas vulnerables.
La labor de María Del Mar incluía atención en salud, acompañamiento psicológico, prevención al consumo de drogas psicoactivas, prevención a embarazos en niñas menores de edad, apoyo en temas deportivos, no solo en el departamento del Valle. Su principal objetivo era prevenir y denunciar el reclutamiento de menores y la explotación sexual a menores.
Pero toda esta buena gestión se frustró cuando le llegó una amenaza donde le daban 24 horas para salir de su amada Buga. Al enterarse de esa amenaza, inmediatamente llamó a sus compañeros: Yolver, Andrés Felipe Herrera y Alejandro Forero, dos de ellos asesinados meses después. Estos, al enterarse de la situación, le recomendaron salir de la ciudad de Buga y cuidarse mientras se investigaba y se calmaban las cosas.
El mensaje completo fue el siguiente:
«LEAN BIEN SOMOS el Frente Adán Izquierdo, malparidos. Sabemos del jueguito del RAC. Se creen muy vivos montando seguridad, andando de sapos como si este territorio fuera de ustedes. Sepan, h.p., que acá mandamos nosotros. Ustedes: Yolver Fabián Gutiérrez, Andrés Felipe Herrera, Alejandro Forero, Carlos Andrés Vivas y María Del Mar Arana: los daremos de baja. Tienen 24 horas para salir de la tierrita.
Todos, a partir de hoy, son declarados objetivo militar, al igual que todo el que colabore con ustedes en la RAC. Acá nadie juega con la guerrilla. Al que jode, lo matamos. Y al que interfiera, le matamos hasta misia hijueputa. Esto no es un aviso, es una sentencia.
FIRMADO: por un ALIAS “LIZARAZO”
Por informaciones de la misma comunidad, en barrios vulnerables que ella y sus amigos visitaron, no solo en Buga, también en Tuluá, San Pedro, Bugalagrande, Lizarazo era el mismo personaje. Al parecer, entre otras de sus actividades delincuenciales, estaba la de reclutador de menores de edad.
Este sujeto se aprovecha de las familias más pobres para llevarse a sus hijos menores de edad, entre 9 y 16 años, engañados, y los recluta diciéndoles que les darán trabajo; les ofrecen celulares de alta gama, moto, e incluso hasta armas. Van a los barrios más vulnerables y se aprovechan de estas familias que, por miedo, no denuncian.
María Del Mar sabía que ese sujeto era de altísima peligrosidad. Ella y su esposo venían siendo extorsionados hace varios meses por el mismo grupo al que pertenecía este sujeto. Denuncias que presentaron ante la Personería de la ciudad y la Policía, pero nunca avanzó la investigación.
La denuncia de ella fue muy clara: “Si algo malo llegara a pasarle a mi familia, a Yolver Fabián Gutiérrez, Andrés Felipe Herrera y Alejandro Forero, sería responsabilidad de ese grupo armado y de quien firma la amenaza: alias Lizarazo”. Lo cierto es que sus dos compañeros fueron asesinados.
Lo más triste es que, el 16 de junio del presente año 2025, le llega una nueva amenaza a su lugar de residencia, donde la amenazan nuevamente. La persecución continúa y las amenazas también.